Experiencias cercanas a la muerte: El día que descubrí que el segway no es lo mío

ene 16, 2012 27 comentario por

Muchas veces he pensado que estaba a punto de morir durante un viaje, la diferencia es que esta era la primera vez en la que estaba absolutamente convencido de que no saldría vivo. Los segways los carga el diablo.

Después de sobrevivir timos en Asia, vuelos en avionetas en Venezuela, deportes quasi-extremos en Costa Rica o subirme a una moto sin casco ni carnet en India, lo último que me planteaba era morir en Roma… en un segway.

Mi experiencia con este particular medio de transporte no era nueva. Cientos de veces había visto gente subida en un segway, había sentido envidia corrosiva cada vez que veía a los agentes de seguridad del Aeropuerto del Prat utilizarlos y me había quedado con la miel en los labios en la Travel Bloggers Meeting de Málaga, ya que una de las actividades era un ruta en segway por la ciudad que por cuestiones de tiempo no pude coger.

Estaremos de acuerdo en que el segway no es el instrumento más letal del mundo. Después de todo, soy un viajero experimentado y hecho de acero, ¿no?

- No.

Mientras paseaba cerca del río Tiber en Roma, en mi último día de estancia en esta espectacular ciudad, con dinero en mis bolsillos y tiempo para quemar, decidí visitar el interior del Castel Sant’Angelo, ya que las colas son cortas (para estándares romanos) y es uno de los museos en los que aún no había estado.

Me dirigí al Castillo de Sant Angelo por el puente homónimo. Después de deleitarme con las estatuas de Bernini que decoran ambos lados del puente, empecé a buscar la taquilla del castillo, convencido de subir a la azotea y apreciar las maravillosas vistas de Roma y el Vaticano que se supone pueden verse allí.

Mientras buscaba la taquilla, vi un letrero que cambiaría el curso del día, por no decir la percepción de mi propia valentía y mi pericia como segwayer.

¡Había encontrado mi actividad “guiri” del viaje!, media hora de segway costaba lo mismo que la entrada al castillo y seguro que sería divertidísimo, ¿no?

- No. Al menos no al principio.

El del puesto de segways, un señor indio que me hablaba en italiano e inglés a la vez, asegurándose de que no entendiera nada en ningún momento, se prestó a ponerme el casco y quitarme el pasaporte como depósito. Después intentó enseñarme lo básico que hay que tener en cuenta al conducir un segway.

- Lean over to start, pull back to stop, keep your feet in the middle.

Yo estaba algo nervioso y mi cuerpo amorfo no ayudaba a mantener el equilibrio en el segway (tengo una curvatura en la columna que no resulta nada práctica en estos casos).

Después de unas 15 repeticiones del “lean over to start, pull back to stop, keep your feet in the middle”, el indio me dio por perdido y me dejó marchar. Se veía que no estaba nada convencido de mi talento subido sobre la máquina infernal y me miraba con cara de “espero que el seguro cubra esto”.

Media hora de segway apenas llega para unas cuantas vueltas alrededor del castillo, y menos mal… no me imagino con un segway en una de las caóticas calles de Roma.

Así que, aún sin haber logrado dominar el delicado arte del equilibrio sobre un segway, marché a la aventura por las zonas peatonales de Sant Angelo. Al principio, entre los nervios y la gente que había en el primer tramo, sentía que no tenía control sobre la máquina. Iba a dos por hora y aún así sentía que en cualquier momento me iba a caer, iba a romper algo o atropellar a alguien. De poder escoger, hubiese ido a por los figurantes vestidos de soldados romanos tan horteras que esperan a los turistas junto a los monumentos.

Afortunadamente para la humanidad (y para los soldados romanos) superé el primer tramo sin problemas y accedí a la zona posterior del castillo, en la que no había ni un alma.

Al ver la zona despejada, empecé a ponerme serio con la conducción. No puede ser que una máquina de dos ruedas que no llega a los 25km/h pueda ganarme así.

De esta forma, empecé a acelerar, al principio de forma muy tímida, pero luego empezando a sentir el aire frío cortándome la cara, la velocidad y la adrenalina, que empezaba a correr por mis venas.

- ¿Cómo se frenaba?

Momento de pánico, por más que tiraba hacia atrás, la cosa esa no frenaba. La curva de mi espalda hacía que sólo echase atrás la parte superior del cuerpo, adelantando las caderas y ejerciendo más presión sobre la aceleración del cacharro del infierno. Iba a morir, lo sabía.

Y así me pasé unos diez minutos largos. Afortunadamente el girar se me daba bien y no tuve que volver a pasar por la zona en la que había mucha gente.

Al final comprendí que tenía que echar el culo hacia atrás e intentar ponerme recto para poder equilibrar el peso y poder tirar de la palanca exitosamente.

Una vez controlado el tema frenado, lo demás fue pan comido.

Los últimos 10 minutos de segway fueron más apacibles y divertidos, aunque no sé yo si me atrevería a subirme en otro.

Europa, Italia, Roma

Conoce al blogger

Luis Cicerone es un especialista de marketing online afincado en Barcelona desde hace ya unos años y obsesionado con los viajes. Le gusta la fotografía, las películas en versión original y los gatos. Entre sus muchas obsesiones se encuentran el chocolate, Lufthansa y el guacamole. Además de "Las aventuras del Cicerone", Luis habla de blogging y marketing en su otro blog, Bitacoring.com.

27 comentarios en “Experiencias cercanas a la muerte: El día que descubrí que el segway no es lo mío”

  1. Inés says:

    Yo casi me di una leche cuando me puse a comprobar la velocidad máxima. Resulta que cuando alcanzas ese punto, el segway se pone vertical para que no puedas seguir, pero eso también podría hacer que me estozolara (palabra aragonesa que me ha salido).

  2. Carmen says:

    Muy buena historia y muy bien contada, me he partido leyéndola xD

  3. Ainara says:

    Jajajaja!!!! Cómo me hubiera gustado verte por un pequeño agujerito! En Donosti veo cada vez más, tengo curiosidad de probarlo pero después de leerte… ¡me lo pensaré!
    Ainara publicado recientemente..Entrevista al fotógrafo de naturaleza y viajes Eduardo Blanco MendizabalMy Profile

  4. La Morada del Viajero says:

    Bua… Me he meado de la risa imaginándomelo…

    Dónde están las cámaras de vídeo cuando se les necesita!!!!

    Muy bueno Luis.
    La Morada del Viajero publicado recientemente..En menos de 1 año habéis dejado la Morada pequeña.My Profile

  5. Jordi says:

    Lo que queda claro que el indio no te dió la formación adecuada.

  6. Fernando López says:

    Si es que te metes en unos líos…con lo bonito y práctico que es pasear… Y es que hay cosas que las carga el diablo.

    Un saludo

  7. Maithe says:

    ajjajajajajajajjajaja DIOSSSSSSSS lloré de la risa!!!!!!
    pd:creo que ya no envidiaré a los policias de Chacao (que también los tienen)

  8. moonflower says:

    jajaja que bueno! como me he reido!

    Así que eras tú el loco del segway que casi me atropella cuando pasé por el Castel Sant’Angelo! !!!!

    La verdad que yo nunca lo he probado y me llama la atención. Aunque no sé si finalmente me pasaría como a ti o no. Habrá que probarlo algún día! ;)

    Un saludo
    moonflower publicado recientemente..10 Lugares imprescindibles en RomaMy Profile

  9. Aniko says:

    Qué genial!
    Alguna vez en la vida me subiré a uno!

  10. P T says:

    Es solo de equilibrio, es como usar una bicicleta. Una vez que aprendes nunca mas se te olvida.

  11. Bitacoras.com says:

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Muchas veces he pensado que estaba a punto de morir durante un viaje, la diferencia es que esta era la primera vez en la que estaba absolutamente convencido de que no saldría vivo. Los segways los carga el diablo. Después d……

  12. Aitor says:

    Pero tienes que reconocer que morir en Roma es toda una experiencia, muy romántico.

  13. Babyboom says:

    Jajajaja, lo que me he podido reír!!!! Por lo menos sobrevivistes a la experiencia, creo que a mí me pasaría igual o peor, con lo torpe que soy para los cacharros seguramente aparecería empotrada en el castillo!!! Un saludito. ;-)

  14. Luis Cicerone (@xixerone_) (@xixerone_) says:

    Nueva entrada en el blog: Experiencias cercanas a la muerte: El día que descubrí que el segway no es l http://t.co/MLZqjAIQ #viajes #turismo

Responder

CommentLuv badge